sábado, 21 de junio de 2014

Entrega final fotografia


William Andres Lopez.
Toma final fotografía básica.
Serie fotografía “Mínimo contacto”.


¿Cómo hablar de maltrato en una ciudad donde este es el pan de cada día, y en donde cada vez este tema se vuelve más común?, ¿cómo hacer de la fotografía una crítica ante la insensibilidad hacia este, que en ocasiones se apodera de nosotros y tan solo es reflejada por el amarillismo de los medios impidiendo el uso de críticas más poéticas y de la mano más constructivas?.


Se dice que "la poesía es la otra forma de usar el lenguaje". Sin embargo, cuando hacemos referencia a otras artes, en nuestro caso específico la fotografía, parece que utilizamos el término poesía para describir una forma particular de imágenes, siendo las "otras" el equivalente a la prosa.


También se dice que la poesía "es como es porque se ve de cierta manera y tiene esa forma  porque tiene cierto ritmo y viceversa". Aquí estamos hablando ya de elementos formales que le darían a la fotografía una conexión más íntima con la poesía como lenguaje y que nos ayudan a echarle un vistazo a la fotografía. Mi proyecto consiste en hacer fotografías ”close up” en donde el interés a remarcar es el cuerpo femenino y la poética que hay detrás de este.


“El desnudo artístico es una disciplina complicada que intenta mostrar, desde la máxima sensibilidad, toda la belleza que atesora el cuerpo humano.”


 Mi intención es mostrar lo carnal del desnudo, hacer énfasis en la contorción, en la presión y en la manera imponente de elementos ajenos a este, mostrando así lo vulnerable y maleable que puede llegar a ser este. 

La intensión de mi fotografía fue siempre generar una tensión bien sea por lo explícito en la foto o bien sea por lo implícito en el contenido visual y compositivo, marcando signos que evidencien tensión en cada una de las fotos.


La intervención digital en las fotografías fueron necesarias para hacer que elementos como las esposas por ejemplo perdieran un tanto de objetividad y fueran un poco más algo que está pero no está; algo que tal vez pueda ser imaginado o sea condicionado por alguien más o por sí misma.


Tras observar las series de mi referente Lucían Clergue quien fue el primer fotógrafo electo en la academia de bellas artes de parís, publico más de 75 libros y numerosos films entre éstas una de sus más famosas series llamadas Desnudos Zebra, descubrí que el cuerpo tiene todos los elementos compositivos para generar fotos muy cargadas de poesía, y la manera en que sus cuerpos aparecen en escena golpeados por esta sombras resaltando la delicadeza y belleza que hay en ellos, me encanto la manera en que elementos ajenos al cuerpo juegan con él y crean sensaciones visuales.


Otro buen referente fue ver la secuencia de la puesta en escena de Kontakthof de Pina Bausch; de origen alemán pionera de la danza moderna además fue profesora y directora de  ballet quien deslumbró con su estilo único en donde interactúan el sonido, el movimiento y la construcción de sets. En kontakthof lo que más se evidencia es a una mujer manipulada  por muchos hombres; esto me inspiro y me guío hacia un camino a un tema importante  para hacer énfasis, el cual no es el tema final de mis fotos pero en cierta medida me dio la  pauta de como quería ver ese cuerpo y cuál era la necesidad e interés a remarcar en las fotografías.


Por lo tanto mi serie cuenta con 10 fotos de 15 x 20 cm y una central de 20 x 30 el tamaño de mis fotografías es moderado y sutil como el contenido de la foto en sí, la tensión la genero en los sitios deseados y dejo que el resto sea solo poética, las fotografías juegan entre si creando formas y situaciones difíciles de entender a simple vista invitando al espectador a que haga una lectura más detallada y sensitiva de ellas intentando cautivar al espectador.


Mi set son diversos espacios interiores previamente visitados y escogidos para la toma final; la adecuación de este fue modesta porque mi interés en la serie es resaltar más allá del set contrastes de color y composición. La instalación de la serie ha sido previamente calculada, bocetada y pensada para que cada una de las fotos interactúe de manera importante dentro de la misma de forma armónica. Para la realización de las tomas utilice una cámara semi-profesional canon EOS 550D con un lente objetivo 55-250 mm ubicada sobre un trípode.

En cuanto al tiempo utilizado en la realización de la serie puedo decir que para la realización de las tomas me tomé un aproximado de ocho días y para la edición digital un aproximado de cinco horas, seguido a esto la impresión que me tomó aproximadamente cuatro horas y finalmente la instalación  con un aproximado de tres días.


En conclusión la experiencia fue muy satisfactoria puesto que cumplí las expectativas al abordar un tema en el cual insistí hasta encontrar el resultado buscado; de lo cual he aprendido que el cuerpo es un recurso artístico que expresa de manera infinita todo tipo de sentimientos y emociones y que a partir de este se pueden componer desde lo ínfimo hasta lo máximo; en donde el espectador es quien decide qué ver o qué obviar.


En cuanto al uso de la técnica aprendí apoyado en la definición de minimalismo del maestro Guillermo Espinosa “encontrar en la mínima ejecución la máxima expresión” que en ocasiones es mejor prescindir en cuanto a objetos decorativos que lo único que hacen es generar una carga visual.


Además pude notar que el papel fotográfico cuenta con mejor calidad a la hora de resaltar los tonos por la textura de éste logrando así el detalle deseado.

Fotografías de la serie:












Instalación final: